martes, 19 de marzo de 2019

Los adultos mayores tienen la creencia que hay alimentos "fríos y calientes" ¿cuál es el fundamento de esta creencia?

Pueden haber distintos factores para que un adulto mayor tenga la creencia de que existen alimentos fríos y calientes, uno de los más sobresalientes a mi parecer es el contenido de agua, se conoce que a mayor contenido será frio y viceversa, esto aplica con frecuencia en las frutas y verduras. la sandía, naranja, toronja, mandarina, pepino, calabaza, jícama entre otros son consideradas como alimentos fríos, mientras que el plátano, melón, mango y mamey como calientes.

La clasificación va más allá de solo separarlos en dos grupos, también se centra en las molestias que estos causen, los adultos mayores gracias a la experiencia, nos cuentan que si consumimos los alimentos fríos muy temprano o ya por la noche es posible que tengamos malestares, esto puede estar relacionado a que en la mayoría de los alimentos fríos encontramos frutas cítricas que en todo caso podría causarnos irritación a nivel gastrointestinal y en su defecto malestar. 

La clasificación se podría considerar como “tradicional” pero  sin duda alguna esta respaldada por años de experiencia. 

miércoles, 13 de marzo de 2019

¿Por qué los adultos mayores no modifican la conducta alimentaria con facilidad?

¿Por qué los adultos mayores no modifican la conducta alimentaria con facilidad?

El adulto mayor es toda aquella persona de 65 años o más, la cual se encuentra en una etapa con presencia de deficiencias funcionales, como resultado de algunos cambios biológicos, psicológicos y sociales, esto condicionado por aspectos genéticos, el estilo de vida y el ambiente.El Envejecimiento es un proceso a nivel fisiológico y social, resultante de todos aquellos cambios que ocurren a través del tiempo en todos los organismos. 

Se ha identificado como los hábitos alimentarios inadecuados son un factor de riesgo importante,debido a que podría contribuir a una mayor predisposición a infecciones y a enfermedades crónicas asociadas con el envejecimiento lo que disminuye la calidad de vida del adulto mayor.

Como se mencionó anteriormente el adulto mayor se enfrenta a cambios fisiológicos que determinan o condicionan su consumo de alimentos y su estado nutricional.
Considero sumamente importante que el monitoreo de un paciente adulto mayor sea atendido con mayor responsabilidad pero sobre todo tolerancia y control adecuado según su situación actual, esto debido a que se puede notar como un adulto mayor es más dependiente ya que en esta etapa se sufre de grandes cambios en la composición corporal como pérdida de masa muscular y vulnerabilidad a presentar fracturas por un déficit de calcio, por ello considero una mayor atención para evitar situaciones que pongan en juego el estado de salud del adulto mayor. Además de que muy difícilmente un adulto mayor podría dirigir su propios hábitos alimentarios pues en muchas ocasiones se podría olvidar lo que se habría de realizar o sus capacidades motoras no se les permite.

Referencias: Troncoso PC.Alimentación del adulto mayor según lugar de residencia. Horiz. Med. [Internet]. 2017 Jul ; 17( 3 ): 58-64. Disponibl en: http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1727-558X2017000300010&lng=es. http://dx.doi.org/10.24265/horizmed.2017.v17n3.10.
Recomendación de lectura: 
Bolet AM,Socarrás Suárez MM. LA ALIMENTACION Y NUTRICION DE LAS PERSONAS MAYORES DE 60 AÑOS. Rev haban cienc méd [Internet]. 2009 Mar; 8( 1 ). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1729-519X2009000100020&lng=es.

Pregunta 5.- ¿Por qué los adultos mayores no modifican la conducta alimentaria con facilidad?


A  lo largo del ciclo vital, los hábitos alimentarios dependen de una serie de factores tales como la disponibilidad de alimentos, la cultura, costumbres, tradiciones, medios socioeconómicos, impacto de la publicidad alimentaria, etc. Dichos hábitos, así como la nutrición que se ha tenido durante la infancia, adolescencia y madurez influye en gran manera en la tercera edad. Por ello es que se carece de facilidad en el momento de trabajar en la modificación de la dieta de este grupo de población, 

Sin embargo, durante la vejez se tiene un mayor riesgo de problemas nutricionales, debido a los cambios asociados al envejecimiento, que produce una menor capacidad de regulación de la ingesta de alimentos, como por otros factores asociados a él: cambios físicos, psíquicos, sociales y económicos, además de la posible coexistencias de alguna o varias patologías, como las alteraciones cognitivas o enfermedades del tracto gastrointestinal entre otras. Todo lo mencionado con anterioridad puede determinar serios cambios en la ingesta dietética, llevando un riesgo de alteraciones nutricionales importantes.

Conclusión
Como profesionales de la salud durante la  valoración del estado nutricional se debe tomar en cuenta los hábitos alimentario de los individuos, al igual que tener en consideración que esto puede representar un obstáculo, sin embarco con una eficiente educación en nutrición se puede llevar al individuo a un correcto estado nutricional.

Referencia:
1.- Galénitas, N., (2007) Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral. Valoración nutricional en el anciano: recomendaciones prácticas de los expertos en geriatría y nutrición [Internet].

¿Por que los adultos mayores no modifican la conducta alimentaria con facilidad?


Imagen relacionada

Cuando se llega a la etapa de adulto mayor surgen distintos cambios tanto fisiológicos, psicológicos y socioeconómicos que pueden favorecer la mal nutrición o problemas en la conducta alimentaria (TCA). Si lo vemos en el aspecto fisiológico hay cambios en la composición corporal como el aumento de la masa grasa, disminución de la masa ósea y el agua corporal, pueden desarrollar enfermedades como diabetes tipo 2 la cual como consecuencia hay un desorden en el centro de la sed lo cual provoca una baja ingesta de agua y menor apetencia de alimentos con un alto contenido de agua; distintos estudios han demostrado que el gasto metabólico basal en un adulto mayor disminuye, a lo que corresponde entre un 60-75% del gasto energético total  y al mismo tiempo las necesidades en reposo disminuyen dando como consecuencia la baja apetencia. Por el lado socioeconómico se encuentran con una baja entrada de dinero que se relacionan con la jubilación, aislamiento social y soledad que pueden provocar una resistencia en los cambios alimentarios o de vida, promueve una mala adaptación en sus necesidades y pueden facilitar la mal nutrición o desnutrición 
Se ha demostrado que la soledad y depresión en un adulto mayor es el principal factor en la aparición de trastornos en la conducta alimentaria, ya que dejan de comer para llamar la atención. 
Retomando lo anterior también uno de los factores por lo cual un adulto mayor ya no modifica su alimentación es porque a lo largo de su vida llevaron otro tipo de alimentación que pudo ser o no adecuada, es difícil poder modificar alimentos de su dieta que han estado acostumbrados a consumir a lo largo de su vida. 
Nosotros como nutriólogos tenemos la tarea de hacer que nuestros pacientes en esta etapa de la vida modifiquen su alimentación tanto para prevenir enfermedades o mantenerlos estables de salud para evitar complicaciones en caso de presentar una patología. 



Bibliografía 
Ruiz Prieto, I., (2011) Trastornos de la Conducta Alimentaria, Instituto de Ciencias de la Conducta, SCP C/Virgen del Monte 31, CP: 41011, Sevilla, 14, pp. 1613-1615. recuperado de: http://www.tcasevilla.com/archivos/tca_en_adultos_mayores.pdf 

Pregunta 5.- ¿Porqué los adultos mayores no modifican la conducta alimentaria con facilidad?

Dentro del ámbito de la nutrición el adulto mayor es una de las etapas más vulnerables ya que se empieza con el proceso del envejecimiento, dónde existen diversos factores que influyen en la nutrición y la modificación de la alimentación del adulto mayor. En algunos casos los ancianos que acuden a una consulta nutricional ya cuentan con dos o más enfermedades crónicas no transmisibles como puede ser diabetes, hipertensión, dislipidemias, etc.
Uno de los puntos por lo cual la modificación de la alimentación del adulto mayor no es de lo más fácil es la presencia de enfermedades mentales ya pueda ser demencia, Alzheimer, incluso la misma depresión puede ser un factor importante en la nutrición del adulto mayor. De acuerdo a la OMS: la depresión puede causar grandes sufrimientos y trastorna la vida cotidiana. La depresión unipolar afecta a un 7% de la población de ancianos en general y representa un 5,7% de los años vividos con una discapacidad entre las personas de 60 años de edad y mayores.
Te preguntarás ¿como la depresión puede influir?, mucha de la población anciana al estar deprimida no tiene una ingesta adecuada de los alimentos con respecto a la etapa que está viviendo o si la tienen pero su ingesta es inadecuada.
También la demencia es importante ya que las personas que la padecen sufren al no poder realizar sus actividades de forma cotidiana, datos importantes de la OMS reflejan que en el mundo hay unos 47,5 millones de personas aquejadas de demencia. Se prevé que el número de estas personas aumentará a 75,6 millones en 2030 y a 135,5 millones en 2050.
Para nosotros como nutriólogos es de suma importancia no solamente conocer las necesidades o requerimientos si no también conocer emocionalmente y mentalmente a nuestros pacientes, desde mi punto de vista como mencioné anteriormente está etapa es muy vulnerable y lo que tenemos que hacer como nutriólogos es elevar la calidad de vida de estas edades, que lleguen a un estado útil y sin complicaciones hasta el final de sus días.

“Si podríamos dar  a cada individuo la cantidad correcta de nutrientes y ejercicio, no muy poco ni demasiado, encontraríamos el camino más seguro a la salud”
-Hipocrates

Bolet Astoviza Miriam, Socarrás Suárez María Matilde. LA ALIMENTACION Y NUTRICION DE LAS PERSONAS MAYORES DE 60 AÑOS. Rev haban cienc méd  [Internet]. 2009  Mar [citado  2019  Mar  14] ;  8( 1 ). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1729-519X2009000100020&lng=es.

Organización mundial de la salud [Internet]. La salud mental y los adultos mayores; 2017 Dec 12 [cited 2019 Mar 13] Available from: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/la-salud-mental-y-los-adultos-mayores

martes, 12 de marzo de 2019


¿Por qué los adultos mayores no modifican la conducta alimentaria con facilidad?

El envejecer es una serie de cambios fisiológicos progresivos que impactan en el decline de las funciones del organismo tanto psicológicas físicas y metabólicas. Así mismo se observan afectaciones a nivel sensorial y cognitivas.  Sin embargo, cabe señalar que cada individuo es distinto y por lo tanto el tiempo y el orden en la aparición de estas alteraciones es diferente.
El tema de la alimentación es relevante debido a que se ve afectado por los cambios anteriormente mencionados y de igual forma puede impactar al prevenir alguna deficiencia que conllevaría a padecer alguna enfermedad afectando la calidad de vida.
Retomando los cambios que aparecen en esta etapa de vida se encuentran los siguientes factores involucrados.
Comencemos con el factor fisiológico que es hablar de la composición corporal debido  a que existe disminución en la masa muscular y ósea relacionados al sedentarismo ya que el nivel de actividad física declina puesto a que la movilidad no es la misma, por lo tanto, el nivel de masa grasa aumenta y con ello el peso corporal también. Aunado a ello el gasto metabólico basal evidenciado por un valor de 60-75% de su gasto energético disminuye también por la actividad física ya que pueden pasar más tiempo en reposo por que suelen cansarse más rápido esto promueve que exista baja apetencia de alimentos.
Las alteraciones en cavidad oral repercuten en la alimentación esto por la falta de piezas dentales que genera que se deba modificar la consistencia de los alimentos para que puedan ser deglutidos fácilmente, existen también algunas alteraciones respecto a la percepción de los sabores lo que produce un rechazo de algunos alimentos o el agregar más potencializadores de sabor (sal y azúcar) para poder percibir el sabor dulce y salado, por mencionar un ejemplo.El deterioro cognitivo con el tiempo va generando que en algunos casos en este tipo de población sea dependiente de los cuidados de algún familiar o de alguna institución con personal del área de la salud puesto a que es muy recurrente que sufran de pérdida de memoria, depresión entre otras patologías.
¿Pero qué pasa con los factores socioculturales también están impactando en la adecuación de una conducta alimentaria? Claro que sí a mi parecer los factores que tienen más impacto en poder cambiar la conducta alimentaria en esta población son los socioculturales ya que estamos hablando de personas que llevan realizando los mismos hábitos ya sean buenos o malos durante mucho tiempo, lo que genera que sea difícil hacer que una persona con creencias y tradiciones muy arraigadas y que ya lleva un ritmo de vida con una rutina establecida cambie su alimentación de la noche a la mañana. Y esto es evidente puesto a que desde el ambiente y entorno en el que sea han desarrollado va impactar en su elección preparación y consumo de alimentos. Así como su nivel socio-económico que impacta desde el acceso de alimentos y seguridad alimentaria.
Como podrás darte cuenta el cambiar una conducta alimentaria en cualquier etapa de la vida no es fácil ya que en ella intervienen varios factores que nosotros como futuros nutriólogos debemos comprender esa parte y no solo dar un plan de alimentación si no atender de forma integral al paciente trabajando en equipo con el personal profesional de salud para así poder lograr un impacto en el cambio de hábitos desde la raíz y no solo temporales.  y recuerda ¨los cabellos grises son los archivos del pasado ¨ Edgar Allan Poe.
Ruiz P.I. Trastornos de la conducta alimentaria en adultos mayores. . [Internet].14. Sevilla. Instituto de Ciencias de la Conducta, SCP; 2011 [12 de marzo 2019]. Disponible en: http://www.tcasevilla.com/archivos/tca_en_adultos_mayores.pdf
Bolet A.M., Socarrás S.M.M. La alimentacion y nutricion de las personas mayores de 60 años. Rev haban cienc méd. [Internet]. 2009 [12 de marzo 2019]; 8 (1):1-9. Disponible en: http://scielo.sld.cu/pdf/rhcm/v8n1/rhcm20109.pdf

lunes, 11 de marzo de 2019

Pregunta 5. ¿Por qué los adultos mayores no modifican la conducta alimentaria con facilidad?

Las personas de la tercera edad no son un grupo homogéneo tenemos que estar conscientes que cada uno de ellos tiene necesidades y una historia particular que debe ser respetada, por lo tanto, no podemos llegar y tratar de cambiar un estilo de vida y en especial una alimentación que ha mantenido durante toda su vida, sin mencionar que también puede estar involucrada su cultura o creencias religiosas porque como sabemos estas pueden incluir o prohibir distintos alimentos. Por otra parte, la mayoría de las ocasiones en las que un adulto mayor cambia su alimentación es porque su estado de salud se está viendo afectado por alguna patología, el hecho de que se le haga una prohibición o limitación de los alimentos que son de su preferencia complica más la situación y evita que la persona se apegue al tratamiento. En mi opinión, pienso que es muy lamentable que como sociedad esperemos a que aparezca alguna patología para poder cambiar nuestra alimentación favorablemente teniendo en cuenta que si la practicáramos desde una temprana edad podríamos prevenir futuras complicaciones. 

¿Cómo afectan los factores socioeconómicos en la conducta alimentaria del adulto mayor? 
Los adultos mayores por lo regular no tienen una fuente de ingresos segura, algunos pueden estar siendo beneficiados con alguna pensión sin embargo hay quienes aún tienen que trabajar para tener un alimento en su mesa pero como sabemos en esa etapa de la vida es difícil que se les conceda un trabajo que les permita satisfacer sus necesidades, por lo tanto esto puede ocasionar problemas económicos que les impiden alimentarse de una manera correcta teniendo como consecuencia enfermedades como la desnutrición. 

Como conclusión me parece que no podemos imponer un régimen alimentico a un adulto mayor, sino más bien enseñarles cómo pueden alimentarse de manera correcta sin tener que intervenir negativamente en sus costumbres, economía y su estado de salud. 

Referencia: 
Gutierrez Robledo, L., Picardi Marassa, P., Aguilar Navarro, S., Avila Funes, J., Menendez Jimenez, J. and Perez Lizaur, A. (2010). Gerontología y nutrición del adulto mayor. México: McGraw-Hill Interamericana.